El poeta Antonio Machado siempre ha sido un preclaro referente en la historia de mi familia. Creador de poesías en español de versos claros y sencillos, seguramente ello explica que haya sabido llegar al pueblo. También fue respetado por el mundo académico e intelectual de su época y por las que le siguieron por su labor como periodista, dramaturgo y narrador. Desde sus primeras publicaciones, este poeta de la lengua española ha tenido gran alcance, de modo que hace tiempo su obra se ha estado traduciendo a otros idiomas.
Repasemos su vida. Nació en Sevilla, una zona fértil de España, en 1875. Durante su juventud vivió en las áridas y entonces empobrecidas tierras de Castilla. En sus días finales, marcados por el exilio político, ya no verá más a su hermano Manuel, también poeta y escritor. Dos consanguíneos que se apreciaban, posicionados en dos cosmovisiones tan solo un poco diferentes. El primero debe huir a Francia, donde muere poco tiempo después, en Collioure, a principios de 1939. Desde entonces, su tumba yace en el cementerio de esa localidad. El segundo permanece en la España de Franco.
Tales fueron el cariño y respeto que mi padre sentía hacia Machado que, atento a las noticias sobre ventas de libros, así como también a las liquidaciones --ya que seis éramos sus hijos y su sueldo no era muy alto--, más de una vez recorría grandes distancias en procura de las publicaciones del poeta. Las distancias no siempre eran grandes. A veces, ir de compras era también interesante: iba a lugares poco conocidos, como galpones donde se almacenan y venden libros “raros” o casas de la cultura de distintos países y ciudades con sede en Buenos Aires. Su oficio de encuadernador le deparaba también valiosas informaciones en torno a la existencia de esos lugares.
En esta oportunidad, tengo en mis manos uno muy especial, tanto por su contenido como por el profesionalismo con que trata el tema. Se llama “Revista de Soria”, editado por la Excelentísima Diputación Provincial de Soria, año IX, nro. 27, 1975, 102 pp. Lo compró mi padre poco después de salir a la venta en la “Casa de Soria en Buenos Aires”. Preparado y publicado ese mismo año en formato de libro, vuelto a encuadernar una vez adquirido con tapa dura y forrado con material sintético color morado, incluye veintidós artículos escritos por artistas, críticos, escritores y antiguos estudiantes del profesor Machado. La mayor parte de ellos, allegados al poeta, lo conmemora a cien años de su nacimiento (1875-1975), por iniciativa del Municipio de Soria. Allí, en aquel antiquísimo pueblo de Castilla, “pasé mis años más felices”, nos dice Machado, entre 1907 y 1912.
He aquí otros versos infaltables en la historia de mi familia, que también forman parte de la poesía “Retrato”, que citaba mi padre de cuando en cuando: “A mi trabajo acudo, con mi dinero pago / el traje que me cubre y la mansión que habito” (Renacimiento, I). A continuación, recitaba los versos que les siguen a los recientemente mencionados: “...el pan que me alimenta y el lecho en donde yago." El valor de estos versos residiría en que Machado, retratándose a sí mismo, ha logrado que muchos otros, pertenecientes a otras generaciones y geografías, pudieran reflexionar sobre algunos temas trascendentes de la vida de cada cual. Y cuando la poesía y el arte en general tratan temas universales, hacen que sus obras perduran en el tiempo.
¿Qué se puede decir de la obra poética de Machado tan ligada a sus experiencias de vida, al contacto con la naturaleza, al conocimiento de las labores y los saberes rurales? ¿Qué nos dice la pluma del poeta sobre las tierras de Castilla y de Sevilla y sobre su credo religioso? ? Puede leerse un esbozo de lo mucho que se ha dicho, analizado y escrito en otras secciones de este sitio web. En el artículo "Soria y Leonor" se halla parte de la biografía de Machado. En "Castilla y Andalucía en la obra poética de Antonio Machado" se invita a los lectores a ponderar la importancia que tienen estas dos regiones españolas en las creaciones del poeta. Otros temas son tratados en "El credo religioso y el pensamiento filosófico en la obra de Antonio Machado" y en "Los días finales de Antonio Machado".