Grammarama - Poesía argentina (E)
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Madre, no me digas
por Baldomero Fernández Moreno
Sobre el autorPoeta y médico argentino. Baldomero Fernández Moreno nació en Buenos Aires en 1886 y falleció en la misma ciudad en 1950. Miembro de la Academia Argentina de Letras, publicó diversas obras poéticas, entre las que figuran las siguientes: “Las iniciales del misal” (1915), “Ciudad” (1917), “Versos de Negrita” (1920), “Aldea Española” (1925), “Antología 1915-1940” (1941) y “Parva” (1949). El estilo directo, íntimo y espontáneo es la nota más destacada de este poeta.
Su ocurrente poesía “Madre, no me digas”, que puede encontrarse en “Antología 1915-1940”, ha sido delicia de jóvenes y de adultos durante varias generaciones de argentinos. Aún hoy se la recita en algunas tertulias. Recuerdo que cada tanto mi madre nos recitaba parte de ella a mis hermanos y a mí cuando éramos jóvenes y procurábamos que nos diera permiso para salir con nuestros amigos.
-Madre, no me digas:
"Hijo, quédate...,
cena con nosotros
y duerme después...
Cuando eras pequeño
daba gusto ver
tu cara redonda,
tu rosada tez...
Yo a Dios le rogaba
una y otra vez:
que nunca se enferme
que viva años cien;
robusto, rosado,
gallardo doncel
le vean mis ojos
allá en la vejez.
Que no tenga ese aire
de los hombres que
se pasan la noche
de café en café...
Dios me ha castigado.
¡Él sabrá por qué!".
-Madre, no me digas:
"Hijo, quédate"...
-La calle me llama
y a la calle iré...
Yo tengo una pena
de tan mal jaez,
que ni tú ni nadie
puede comprender,
y en medio de la calle
¡me siento tan bien!
¿Qué cuál es mi pena?
¡Ni yo sé cuál es!
Pero ella me obliga
a irme, a correr,
hasta de cansancio
rendido caer...
La calle me llama
y obedeceré...
Cuando pongo en ella
los ligeros pies,
me lleno de rimas
sin saber por qué...
La calle, la calle,
¡loco cascabel!
La noche, la noche,
¡qué dulce embriaguez!
El poeta, la calle y la noche
se quieren los tres...
La calle me llama,
la noche también...
Hasta luego, madre,
¡voy a florecer!