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Análisis de la letra del tango “Mano a mano” (II Parte)
Buenos Aires, fines de julio de 2010
En este artículo ampliaremos lo tratado en “ Análisis del tango «Mano a mano» (I Parte). Un nuevo estilo en la historia del tango” centrándonos en la interpretación poética de esta canción escrita por Celedonio Esteban Flores y musicalizada por Carlos Gardel y José Razzano. Para ello, comentaremos cada una de las seis estrofas compuestas por versos octosílabos y presentaremos las definiciones de algunos términos utilizados en este tango --la mayoría de ellos, argentinismos y palabras lunfardas, los cuales se presentan subrayados-- a fin de recordar o aprender su significado. Nuestras principales fuentes son: versión en línea del “Diccionario de la lengua española”, obra de la Real Academia de la Lengua Española y “Nuevo diccionario lunfardo”, cuyo autor es José Gobello.
De acuerdo con la obra mencionada de Gobello, cuando indicamos que una palabra es un “término popular de Argentina”, nos referimos a que normalmente no es admitido por el lenguaje oficial. De allí que se lo utiliza principalmente en el lenguaje coloquial y familiar. Por su parte, cuando decimos que un vocablo es un “término lunfardo”, entendemos por éste al conjunto de palabras traídas por la inmigración hacia fines del siglo XIX --términos jergales, procedentes de idiomas y dialectos europeos--, al que se le sumó la jerga creada y utilizada por los presidiarios en esa misma época. Recordemos que el lunfardo, en su origen, remite al lenguaje establecido y difundido por gentes de Buenos Aires y su periferia.
Dado que muchos de los términos populares de Argentina y vocablos lunfardos utilizados en los tangos canción no se usan en el lenguaje coloquial actual, propondremos, al lado de algunas definiciones, si se trata de una palabra en desuso.
Ahora sí… invito a los lectores a compartir nuestra interpretación de la historia narrada en estilo poético en el tango “Mano a mano”.
Primera estrofa
Rechiflado en mi tristeza, hoy te evoco y veo que has sido
en mi pobre vida paria sólo una buena mujer.
Tu presencia de bacana puso calor en mi nido,
fuiste buena, consecuente y yo sé que me has querido
como no quisiste a nadie, como no podrás querer.
rechiflado: adjetivo masculino que proviene del participio pasado del verbo “rechiflar”, “re” es un reforzativo, sin éste resulta “chiflar(se)”, que se refiere a perder la energía de las facultades mentales, trastornarse por una persona o cosa (término popular).
bacana: sustantivo femenino singular, persona adinerada o que simula serlo; más utilizado en masculino (bacán), que además de lo anterior, refiere a un hombre que mantiene a una mujer (término lunfardo, proviene del genovés baccan, patrón).
En el primer verso notamos que el protagonista es un hombre, ya que se utiliza el adjetivo masculino “rechiflado”, en lugar del femenino “rechiflada”. Casi todas las estrofas de este tango remiten a un diálogo monologado, en el que el hombre entremezcla sus experiencias y sentimientos narrados, principalmente, en primera persona del singular (yo) y las frases dirigidas a ese “tú” (segunda persona del singular) ausente. En los dos últimos versos hablará de sí mismo utilizando la tercera persona del singular (él): “… este amigo que ha de jugarse el pellejo pa´ ayudarte en lo que pueda…”.
Los versos de la primera estrofa son totalmente poéticos, tienen apenas dos pinceladas de lenguaje popular: el hombre está rechiflado en un sentimiento (en este caso, en la tristeza) y la mujer tiene presencia de “bacana”, es decir, aspecto de persona adinerada. El "nido" del protagonista, su casa, en su momento, se llenó de calor y de energía por haber albergado a una mujer que, además de tener tal disposición, era buena persona y amaba a su pareja.
En el segundo verso el hombre se llama a sí mismo “paria”. De este modo, anuncia que vive solo y que no tiene familia o al menos, no la frecuenta. Huérfano de todo cariño, en su vida de adulto establece un nuevo lazo amoroso, pero éste también le falla.
El último verso es moralizador: la mujer ha querido al protagonista más que a cualquier otra pareja que haya tenido en el pasado o que pueda tener en el futuro, pero lo ha abandonado por un hombre de fortuna. El protagonista no la juzga por haber elegido la riqueza material antes que el amor; sólo describe la situación. Recién en las siguientes estrofas veremos su opinión al respecto.
Segunda estrofa
Se dio juego de remanye cuando vos, pobre percanta,
gambeteabas la pobreza en la casa de pensión.
Hoy sos toda una bacana, la vida te ríe y canta,
los morlacos del otario los jugás a la marchanta
como juega el gato maula con el mísero ratón.
se dio juego: “dio” es la tercera persona del singular (él) del pretérito perfecto simple del verbo “dar”; “se” es un pronombre impersonal que muestra la ausencia del sujeto que realiza la acción; la expresión “darse juego” significa tener muchas posibilidades o mejor resultado del que se esperaba. Por ejemplo: “Este electrodoméstico me está dando mucho juego”.
remanye: sustantivo masculino, acto y efecto de calar, de conocer las cualidades e intenciones de alguien (término lunfardo en desuso).
vos: pronombre personal, se utiliza en algunas regiones de Latinoamérica para referirse a la segunda persona del singular (tú); en Argentina ha sido socialmente aceptado como parte integrante de la lengua española estándar y culta, a tal punto que no se utiliza “tú”.
percanta: sustantivo femenino, mujer joven (término lunfardo en desuso).
gambeteabas: segunda persona del singular (tú) del pretérito imperfecto en el modo indicativo del verbo “gambetear”, significa esquivar, luchar contra algo (término popular de Argentina y Uruguay). Este vocablo se vincula con “gambeta”, que en danza, refiere al cruce de las piernas. Se relaciona también con el término popular “gambetear”, el cual en fútbol, indica el movimiento que hace el jugador para evitar que el contrario le arrebate la pelota.
sos: segunda persona del singular (vos) del tiempo presente en el modo indicativo del verbo infinitivo “ser”. “Vos” reemplaza a “tú” en varias regiones de América Latina. Normalmente, ambos utilizan las mismas formas verbales. Las diferencias varían de un país a otro. En Argentina, la forma verbal de “vos” es diferente a la de “tú” solamente en el presente del modo indicativo y en el modo imperativo afirmativo. En ambos casos puede aplicarse una regla para explicar la transformación verbal. No obstante, hay algunas excepciones a esta regla en lo que respecta al tiempo presente. Una de ellas es el verbo “ser”. En Argentina se dice (vos) “sos” y en el español estándar, (tú) “eres”.
morlacos: sustantivo masculino plural, en singular remite al papel moneda de un peso (término lunfardo en desuso).
otario: adjetivo masculino, tonto (término lunfardo).
a la marchanta: hacer algo sin responsabilidad (expresión popular de Argentina).
maula: sustantivo femenino, engaño. En este tango, “maula” se utiliza como adjetivo, acompaña a “gato”. Un “gato maula” es un gato astuto y engañoso (término popular).
La segunda estrofa está poblada de términos lunfardos y de expresiones coloquiales. Veámoslos uno por uno.
“Se dio juego de remanye” es una expresión impersonal y sumamente coloquial. Refiere a que se pudieron conocer las cualidades e intenciones de la mujer cuando “gambeteaba” (luchaba) contra la pobreza en la casa de pensión. Esta humilde morada pudo haber sido la que conoció cuando era soltera y vivía sola (o con su familia) o la que compartió con el protagonista antes de separarse. Lo desconocemos. Lo cierto es que allí planeó tener bienes materiales en abundancia; decidió que iba a ser rica. En las próximas estrofas sabremos de qué manera pensaba lograrlo.
En el verso “Hoy sos toda una bacana, la vida te ríe y canta”, Flores introduce el verbo “ser” en el tiempo presente del modo indicativo para referirse a “vos”, la segunda persona del singular que reemplaza a “tú”. (Emplea esta forma verbal a partir de este verso un par de veces más). También utiliza el término lunfardo “bacana”. En su lugar, en español estándar diríamos: “Hoy eres (toda) una persona adinerada…”. Recordemos que en la actualidad, tanto el pronombre “vos” como su forma verbal es parte de la lengua estándar y socialmente aceptada en Argentina. Pero en la época en que Celedonio Flores escribió esta canción y cuando Gardel la interpretó, estas formas de expresión sólo eran utilizadas por la gente común del pueblo.
El cuarto verso, “…los morlacos del otario los jugás a la marchanta”, nos lleva a pensar que la mujer gasta el dinero de su nueva pareja de forma insensata, sin responsabilidad. Por ciero, el protagonista endilga de “tonto” a este hombre. Cuando Carlos Gardel grabó este tango, cambió la palabra “jugás” por “tirás”, lo que refuerza la idea de gastar el dinero irresponsablemente. (Aporte de Javier Garate, Uruguay)
El último y quinto verso equipara la forma en que la mujer se relaciona en el plano amoroso con la actitud de un astuto gato que simula jugar con un iluso ratón a fin de atraparlo. Ella lleva adelante una relación con una persona que no ama (recordemos que, en opinión del protagonista, sólo ha sabido amarlo a él) a cambio de tener bienes materiales en abundancia y su nueva pareja, tan naif como aquel ratón, no lo ha notado.
Tercera estrofa
Hoy tenés el mate lleno de infelices ilusiones,
te engrupieron los otarios, las amigas, el gavión;
la milonga, entre magnates, con sus locas tentaciones,
donde triunfan y claudican milongueras pretensiones,
se te ha entrado muy adentro en tu pobre corazón.
tenés: segunda persona del singular (vos) del tiempo presente en el modo indicativo del verbo infinitivo “tener”. Recordemos que “vos” reemplaza a “tú” en varias regiones de Hispanoamérica. En general, ambos utilizan las mismas formas verbales. Las diferencias varían de una nación a otra. En Argentina, la forma verbal de “vos” es diferente a la de “tú” sólo en el presente del modo indicativo y en el modo imperativo afirmativo. Para el primer caso, se aplica la siguiente norma: se quita la “r” al infinitivo, se la reemplaza con una “s” y se coloca una tilde en la última sílaba. Aplicando esta regla, del infinitivo “tener” resulta (vos) “tenés”. En español estándar se dice (tú) “tienes”.
mate: la cabeza, la mente de una persona (término lunfardo).
engrupieron: tercera persona del plural (ellos) del pretérito perfecto simple del verbo infinitivo “engrupir”, que significa engañar (término popular de Argentina).
gavión: sustantivo masculino, novio (término lunfardo en desuso).
milonga: sustantivo femenino, lugar en que se reúnen varias personas y se baila tango (término popular de Argentina).
milongueras: adjetivo femenino plural de milonguera, relativo a la milonga.
En el primer verso de la tercera estrofa se vuelve a utilizar una forma verbal asociada al pronombre “vos”. Se trata de “tenés”, el cual equivale a “tienes”, en el español estándar. Cuando el protagonista le dice a la mujer: “Vos tenés el mate (la mente) lleno de ilusiones”, se expresa de una manera un poco hiriente e irónica. Cuando señala que las ilusiones son “infelices” o falsas, profundiza aún más su crítica. ¿Cómo llegó la mujer a tener esas representaciones fantasmagóricas sin sustento en la realidad?: fue engañada por los hombres “tontos” que conoció en las milongas (bailes de tango), las amigas y por su nuevo novio. ¿Dónde conoció la mujer a tales personajes masculinos?: en la milonga.
Las milongas, los magnates que solían frecuentarlas, la noche… han tentado a esta mujer que ya había acariciado algunas aspiraciones ambiciosas cuando vivía pobremente en una casa de pensión. En los bailes, cuando comparte la mesa o baila con un hombre rico, aquellas pretensiones parecen triunfar y claudicar. El meollo que conlleva el verbo “claudicar” en este verso es interesante. Normalmente, esta palabra significa rendirse por presión externa, ya sea ante las críticas, en las ambiciones o ante el enemigo en una guerra. A nuestro entender, refiere a acabar por ceder a las tentaciones. Por ello, es indistinto decir que una desmedida pretensión personal triunfa o logra satisfacerse cuando el otro finalmente accede a lo que se le pide.
Bien pronto, en el último verso de esta estrofa, el protagonista dice que la mujer tiene un “pobre corazón” dominado por los pareceres y sentimientos ya mencionados. He aquí el segundo mensaje moralizador de este tango canción: si bien esta mujer ha alcanzado cumplir el sueño que anhelaba, el protagonista la considera un alma desdichada porque aquello que procede del interés, en lugar del amor, nunca puede ser considerado bienvenido.
Cuarta estrofa
Nada debo agradecerte, mano a mano hemos quedado;
no me importa lo que has hecho, lo que hacés ni lo que harás...
Los favores recibidos creo habértelos pagado
y si alguna deuda chica sin querer se me ha olvidado,
en la cuenta del otario que tenés, se la cargás.
mano a mano: cuando se dice que “una persona está a mano con alguien”, queremos mostrar que la deuda que tenía el primero con el segundo ya ha sido saldada o bien, que el primero le debía un favor al segundo hasta que finalmente se le presenta la oportunidad de ayudarlo y de emparejar la situación. En su lugar, también podemos decir que “ambos están mano a mano” o que “han quedado a mano”. Recordemos que en el español estándar, cuando “algo está a mano”, significa que es accesible, que está cerca de la persona que habla (expresión popular de Argentina).
se la cargás (en una cuenta): expresión, “cargás” es la segunda persona del singular (vos) del tiempo presente en el modo indicativo del verbo “cargar”. “Cargar a una cuenta” significa sumar a una cuenta (ya sea bancaria, de un restaurante, etc.). El pronombre “se” refiere al “otario” (término lunfardo de tonto) que mantiene a la mujer. El pronombre “la” reemplaza a “alguna deuda chica”, es decir, una obligación de pago cuyo monto es pequeño. En síntesis, el protagonista le dice a la mujer que si él se ha olvidado de saldar con ella alguna deuda chica, ella puede cargar esa deuda en la cuenta (bancaria) del tonto que la mantiene. En español estándar se dice “(tú) se la cargas”.
Tanto en el primer verso de la cuarta estrofa como en el título de este tango se condensa el tema principal de la historia narrada por esta canción. Es sabido que cuando una pareja se separa, se suele dividir los bienes materiales. Al momento de saldar las cuentas, el protagonista le dice a la mujer que amó que no tienen deudas pendientes, que están “mano a mano”.
La forma de expresión “nada debo agradecerte”, conocida como frase negativa simple porque incluye una sola negación (el adverbio “nada”), es poética por antonomasia. En conversación, a este tipo de frase se le agrega el negativo “no”, por lo que se transforma en una frase con doble negación. Para ello se procede de la siguiente manera: el adverbio negativo “no” se coloca delante del verbo, al que le sigue otro adverbio que expresa negación. De allí que el ejemplo anterior también puede expresarse de forma coloquial como sigue: “no debo agradecerte nada”.
Quinta estrofa
Mientras tanto, que tus triunfos, pobres triunfos pasajeros,
sean una larga fila de riquezas y placer;
que el bacán que te acamala tenga pesos duraderos,
que te abrás de las paradas con cafishos milongueros
y que digan los muchachos: "Es una buena mujer".
(que) te acamala: "acamala" es la tercera persona del singular (él) del tiempo presente en el modo indicativo del verbo infinitivo “acamalar”, mantener, proveer a alguien de alimento (término lunfardo en desuso, proviene del genovés camallá, que significa llevar un fardo a la espalda).
(que) te abras de las paradas: "abras" es la segunda persona del singular (tú) del tiempo presente en el modo subjuntivo del verbo “abrirse”, cuyo significado es, en Hispanoamérica, separarse de una compañía o negocio. Por su parte, una parada es el lugar que uno frecuenta, puede ser un café, la esquina de una manzana, etc. “Abrirse de las paradas” significa no frecuentar más un lugar.
cafishios: sustantivo masculino plural, en singular remite a proxeneta; hombre que medra con el trabajo, el esfuerzo o el dinero de otro o de una mujer (término lunfardo).
En el primer verso de la quinta estrofa el protagonista profiere otro mensaje moralizador: los triunfos son “pobres” y “pasajeros”, es decir, rodeados de desdicha y de corta duración. Lo primero se explica porque sólo persiguen lo material y se logran sin medir los sentimientos ni las acciones. Lo segundo refiere a que los bienes terrenales hoy los tenemos pero mañana, tal vez, no. Además, no sirven de nada después de la muerte.
Los últimos versos expresan los deseos del protagonista. El tercero de ellos es muy irónico, por cierto. Desea que el hombre que mantiene a la mujer sea rico por mucho tiempo, de modo que el estilo de vida que llevan no encuentre ningún obstáculo. Los dos últimos parecen ser buenos deseos: le aconseja a la mujer que no frecuente más los lugares donde se encuentra con amigos de baja reputación, ya sea por no gustar del trabajo y vivir de los demás o por ser proxenetas. Una vez alejada de ese ambiente, los “muchachos”, aquellos amigos que llevan una vida honrada, podrán decir que es una buena mujer.
Sexta estrofa
Y mañana, cuando seas descolado mueble viejo
y no tengas esperanzas en tu pobre corazón,
si precisás una ayuda, si te hace falta un consejo,
acordate de este amigo que ha de jugarse el pellejo
pa´ ayudarte en lo que pueda cuando llegue la ocasión.
descolado: adjetivo masculino de “mueble”, remite al participio pasado del verbo infinitivo “descolar”, que es antónimo de “colar”. Se usa este último verbo de forma coloquial cuando queremos indicar que se utiliza cola (pasta viscosa) para pegar, por ejemplo, las partes de un mueble. En este tango, un “mueble descolado”, que es lo contrario de uno “colado”, es aquél cuyas partes están desunidas porque es muy viejo (invención de Celedonio Flores).
acordate: segunda persona del singular (vos) del modo imperativo. Recordemos que “vos” reemplaza a “tú” en varias regiones de Latinoamérica. En general, ambos utilizan las mismas formas verbales. Las diferencias varían de un país a otro. En Argentina, la forma verbal de “vos” es diferente a la de “tú” solamente en el presente del modo indicativo y en el modo imperativo afirmativo. Para el segundo caso, se aplica la siguiente regla: se quita la “r” al infinitivo y se coloca una tilde en la última sílaba siempre y cuando el verbo no esté seguido de un pronombre. Aplicando esta norma, del infinitivo “acordarse” resulta (vos) “acordate”. En español estándar se dice (tú) “acuérdate”.
(ha de) jugarse el pellejo: hacer todo lo posible para ayudar a alguien, incluso arriesgar la vida (expresión popular). La frase verbal formada por el presente del verbo “haber” (he, has, ha, hemos, habéis, han), la preposición “de” y por un verbo infinitivo denota la obligación o la necesidad de realizar lo expresado por dicho infinitivo. De allí que “este amigo ha de jugarse el pellejo” equivale a decir “este amigo va a (se compromete a) jugarse el pellejo”.
pa´: apócope de la preposición “para”, “pa” va seguido de un signo ortográfico auxiliar en forma de coma alta (’), el que refleja, en la escritura, la supresión de sonidos que se produce en ciertos niveles de la lengua oral; los hablantes de la lengua española que utilizan esta forma de expresión poseen escasa cultura formal o bien, viven en regiones donde se acostumbra a usarla.
Para muchos, la sexta y última estrofa es muy graciosa e irónica. El protagonista le dice a la mujer que él puede ayudarla desinteresadamente cuando ella sea un “descolado mueble viejo”, es decir, cuando sea “vieja”, etapa de la vida en que la belleza, la salud y la fortaleza que uno pudo haber tenido siendo joven se desvanecen. El último mensaje moralizador de este célebre tango canción puede expresarse de la siguiente manera: cuando esta mujer llegue a la vejez y haya perdido los atributos de la juventud, seguramente ese hombre rico que la ha mantenido hasta entonces ya no estará interesado en ella, por lo que no podrá pedirle que satisfaga sus pretenciosas necesidades.
A continuación, se invita a los lectores a compartir el último artículo dedicado a esta canción, “Letra y audio del tango “Mano a mano” (III Parte)”, donde puede leerse sus seis estrofas cantadas por Carlos Gardel en una grabación de 1927, la que además puede escucharse.
Bibliografía consultada
Colección Biblioteca de la cultura argentina, dirigida por el Dr. Pedro Luis Barcia. Letras de tango. Selección (1897-1981), edición de José Gobello, Ed. Nuevo Siglo S.A., Buenos Aires, 1997.
Diccionario de la lengua española, versión en línea (www.rae.es), Real Academia de la Lengua Española.
Gobello, José, Mujeres y hombres que hicieron el tango. Biografías, Nuevo Siglo, Buenos Aires, 1997-98.
Gobello, José, Nuevo diccionario lunfardo, Ed. Corregidor, Buenos Aires, 2003.
Nudler, Julio, Celedonio Flores, publicación en línea (www.todotango.com)