En 1916, Pascual Contursi escribe los versos para el tango “Lita”, compuesto por Samuel Castriota, y luego propone llamarlo “Mi noche triste”. Esta canción es considerada un hito en la historia del tango porque introduce una nueva temática: el desencuentro amoroso acompañado de sus consiguientes sentimientos de pena y soledad. De allí que puede decirse que Contursi le dio al tango canción una de sus temáticas permanentes y “se lo considera el creador del tango canción”, señala José Gobello en su obra “Mujeres y hombres que hicieron el tango”. |
En tal sentido, nótese que antes de Contursi el lunfardo solía ser realista y socarrón; acompañó, en un principio, a las coplas de burdel y, años más tarde, a letras alegres y despreocupadas. A partir de él, el lunfardo conoce otras formas de expresión.
La bella canción que nos ocupa se inscribe en el tercer período de la historia del tango. De acuerdo con la clasificación propuesta por Horacio Ferrer en la obra previamente mencionada, el género transitó las siguientes etapas: 1) su génesis (1880-1895), 2) el primer período de la Guardia vieja (1895-1910), 3) el segundo período de la Guardia Vieja (1910-1925), 4) el período de la Guardia Nueva (1925-1940), 5) el segundo período de la Guardia Nueva (1940-1955) conocido como la “época de oro” del tango y 6), el período de la vanguardia (1955-1970), en el que el género se moderniza y cuenta con preclaros protagonistas, tales como Astor Piazzolla y Leopoldo Federico.
Nótese que lo expresado más arriba sobre las diferentes temáticas y usos que se ha hecho del lunfardo en las letras de tango, coinciden con un período u otro de su centenaria historia. Por ejemplo, mientras el lunfardo es utilizado en las coplas de burdel durante la etapa de la génesis del tango (1880-1895), luego será utilizado en las letras que tratan temas trascendentales, a partir del segundo período de la Guardia Vieja (1910-1925).
Pero ¿qué es el tango? ¿Es acaso la música quejosa de un bandoneón acompañada muchas veces por una letra melancólica y por una pareja de bailarines? ¿Es un “bajón”, como se dice en Argentina cuando nos referimos a un asunto triste sin perspectivas de solución, que se permite como excepción canciones alegres? Tal vez cada melodía y cada canción es un decir punzante, que transmite verdades que pueden disfrutarse. Los amantes del tango no nos entristecemos cuando escuchamos o vemos alguna de sus interpretaciones artísticas. Por el contrario, nos divertimos, reflexionamos y aprendemos de su música, de su ejecución instrumental, su danza y de su canción poética.
Recordemos que el tango nació en los vecindarios pobres de la ciudad de Buenos Aires y en sus periferias. Tanto los artistas como el público compartían la misma geografía y una cierta cosmovisión del mundo. Ello explica que las letras de tango refieran, en aquel entonces, a lugares y costumbres de la gente común del pueblo, muchos de ellos, inmigrantes. En tal sentido, algunas canciones, como “Mi noche triste”, tienen como escenario la pieza de un conventillo, aquellas casas de aspecto pobre y superpobladas en los años de la inmigración masiva en Argentina (1880-1930), con varias habitaciones, en las que residían, normalmente, varias personas o una familia.
El número de inmigrantes procedentes de Italia fue predominante entre los grupos migratorios. Muchos de ellos eran músicos con formación musical, de conservatorio, otros, con gran habilidad natural para expresarse en sus respectivos instrumentos. También se volcaron a la composición musical y a la poesía. Algunos de sus hijos también se dedicaron a estas expresiones artísticas. El aporte que esta colectividad hizo al tango fue fundamental.
Pascual Contursi era hijo de inmigrantes italianos. Nació en Chivilcoy en 1888. A los pocos años su familia se trasladó a Buenos Aires, donde falleció en 1932. Se ganaba la vida honestamente, nos recuerda José Gobello, como autor teatral, letrista de tangos, guitarrista y cantor de cafetines en Montevideo. El éxito de “Mi noche triste” (y muchas otras de sus canciones) se debió a que fue interpretado por actores famosos de la época. Asimismo, fue uno de los primeros tangos que grabó Carlos Gardel, en 1917. (Por entonces, Contursi volvió a Buenos Aires). Desde esa época, ha estado en boga por sus propios méritos así como por la confluencia de determinados factores que hacen a la supervivencia de todo producto cultural.
Samuel Castriota compuso la música del tango “Lita”, al que Contursi le adosó una letra y lo llamó “Mi noche triste”. Castriota fue un pianista, guitarrista, director de orquesta y compositor de tango que nació en Buenos Aires en 1885 y murió en la misma ciudad en 1932. Se lo recuerda especialmente por la repercusión que alcanzó aquella afortunada canción.
Como señalamos previamente, el tema de “Mi noche triste” es el desencuentro amoroso. El protagonista es un hombre relativamente joven que lamenta haber sido abandonado por su pareja. La escena transcurre en la pieza de un conventillo. Desconocemos si allí vivían juntos o si el hombre vivía solo y ése era su lugar de encuentro. Al protagonista todo le recuerda a ella: los muebles, los utensilios, las lámparas…. Extraña a su amada en lo que hace a la alegría de vivir acompañado –tomar mate juntos- y de mantener la limpieza y el orden en la habitación; incluso, añora no ver sus pertenencias, como ser, los frascos de perfume.
“Mi noche triste” no concuerda con la duración de la oscuridad producida en la tierra por acción de los astros. Se refiere a una etapa en la vida del protagonista caracterizada por la tristeza y la soledad que le provoca el mencionado desencuentro amoroso. Los artistas de todas las modalidades y épocas han asociado la noche con los sentimientos más oscuros, y el día, con los más dichosos.
Recordemos que hay tangos, ya sean canciones o instrumentales, que son más adecuados para bailar que para escuchar, ya que su ritmo invita a la danza. En cambio, hay otros que se centran en la contemplación artística. Por eso, a la hora de escuchar tangos en casa, muchos se sientan al lado del reproductor y prestan atención a la interpretación musical o vocal, a la poesía y a su combinación. Tanto “Mi noche triste” como algunas otras canciones (“Mano a mano”, “Cafetín de Buenos Aires” y “Sur”) se inscriben dentro de este último grupo.
En "Análisis de la letra del tango «Mi noche triste» (II Parte)" se invita a los lectores a compartir nuestra interpretación poética y las definiciones de algunos términos utilizados en esta canción --la mayoría de ellos, argentinismos y palabras lunfardas-- a fin de recordar o aprender su significado. Asimismo, en el último artículo dedicado a esta canción, “Letra y audio del tango «Mi noche triste» (III Parte)”, se puede leer sus cinco estrofas en el orden que les diera Carlos Gardel en una grabación de 1930, la que además puede escucharse.
Bibliografía consultada
Colección Biblioteca de la cultura argentina, dirigida por el Dr. Pedro Luis Barcia. Letras de tango. Selección (1897-1981), edición de José Gobello, Ed. Nuevo Siglo S.A., Buenos Aires, 1997.
Diccionario de la lengua española, versión en línea (www.rae.es), Real Academia de la Lengua Española.
Ferrer, Horacio, El siglo de Oro del Tango, Manrique Zago ediciones, Buenos Aires, 1996.
Gobello, José, Mujeres y hombres que hicieron el tango. Biografías, Nuevo Siglo, Buenos Aires, 1997-98.
Gobello, José, Nuevo diccionario lunfardo, Ed. Corregidor, Buenos Aires, 2003.
Selles, Roberto, El origen del tango, Academia Porteña del Lunfardo, Buenos Aires, 1998, 57 pp.
Tango nuestro, editado para Publiéxito S.A./El Día S.A., editor responsable: Ed. Agedit S.A., redacción: Roberto Selles, Buenos Aires.