![]() En este artículo ampliaremos lo tratado en “Análisis del tango «Mi noche triste» (I Parte). Su importancia en la historia del tango” centrándonos en la interpretación poética de esta canción escrita por Pascual Contursi y musicalizada por Samuel Castriota. Para ello, comentaremos cada una de las cinco estrofas compuestas por prolijos versos octosílabos y presentaremos las definiciones de algunos términos utilizados en este tango --la mayoría de ellos, argentinismos y palabras lunfardas, los cuales se presentan subrayados-- a fin de recordar o aprender su significado. Nuestras principales fuentes son: versión en línea del “Diccionario de la lengua española”, obra de la Real Academia de la Lengua Española y “Nuevo diccionario lunfardo”, cuyo autor es José Gobello. |
Nótese que muchos de los vocablos lunfardos y términos populares de Argentina utilizados en las letras de tango no se usan en el habla coloquial actual. De allí que sugeriremos, al lado de algunas definiciones, si se trata de una palabra en desuso.
Ahora sí… se invita a los lectores a compartir nuestra interpretación del tango "Mi noche triste". De este modo, nos preparamos para avanzar en la aventura del conocimiento, ¡el que todo abarca!, desde la letra poética de un tango, el lunfardo, hasta el lenguaje popular y el voseo argentinos.
Primera estrofa
Percanta que me amuraste
en lo mejor de mi vida,
dejándome el alma herida
y espina en el corazón,
sabiendo que te quería,
que vos eras mi alegría
y mi sueño abrasador,
para mí ya no hay consuelo
y por eso me encurdelo
pa' olvidarme de tu amor.
percanta: sustantivo femenino, mujer joven (término lunfardo en desuso).
amuraste: segunda persona del singular (tú) del pretérito perfecto simple del verbo “amurar”, abandonar (término lunfardo en desuso).
vos: pronombre personal, se utiliza en algunas regiones de Latinoamérica para referirse a la segunda persona del singular (tú); en Argentina ha sido socialmente aceptado como parte integrante de la lengua española estándar y culta, a tal punto que no se utiliza “tú”.
encurdelo: participio pasado del verbo “encordelarse”, embriagarse (término lunfardo).
pa´: apócope de la preposición “para”, “pa” va seguido de un signo ortográfico auxiliar en forma de coma alta (’), el que refleja, en la escritura, la supresión de sonidos que se produce en ciertos niveles de la lengua oral; los hablantes de la lengua española que utilizan esta forma de expresión poseen escasa cultura formal o bien, viven en regiones donde se acostumbra a usarla.
En el primer verso de esta estrofa, el protagonista se dirige a la mujer utilizando el apelativo “percanta”. Todas las estrofas de este tango remiten a un diálogo monologado, en el que el hombre entremezcla sus experiencias narradas en primera persona del singular (yo) y las frases dirigidas a ese “tú” (segunda persona del singular) ausente.
cotorro: sustantivo masculino, cuarto, especialmente si es de soltero (término popular de Argentina en desuso).
campaneando: gerundio del verbo “campanear”, mirar y examinar atentamente y con disimulo (término popular de Argentina, Costa Rica y Panamá).
En el primer verso de la segunda estrofa notamos que el protagonista vive en una pieza (“cotorro”) de conventillo. El hombre siente la ausencia de su amada no sólo por motivos afectivos sino también por lo desprolija que luce la habitación. Recordemos que por entonces, normalmente, las tareas domésticas se dividían según el género, ya sea masculino o femenino, por lo que la mujer se ocupaba de mantener la limpieza y el orden en la casa mientras el hombre trabajaba y mantenía el hogar.
Tercera estrofa
De noche cuando me acuesto
no puedo cerrar la puerta,
porque dejándola abierta
me hago ilusión que volvés.
Siempre llevo bizcochitos
pa´ tomar con matecitos
como si estuvieras vos,
y si vieras la catrera
cómo se pone cabrera
cuando no nos ve a los dos.
volvés: segunda persona del singular (vos) del tiempo presente en el modo indicativo del verbo “volver”. “Vos” reemplaza a “tú” en varias regiones de Latinoamérica. En general, ambos utilizan las mismas formas verbales. Las diferencias varían de un país a otro. En Argentina, la forma verbal de “vos” es diferente a la de “tú” solamente en el presente del modo indicativo y en el modo imperativo afirmativo. Para el primer caso, se aplica la siguiente regla: se quita la “r” al infinitivo, se la reemplaza por “s” y se coloca una tilde en la última sílaba. Aplicando esta norma, del infinitivo “volver” resulta (vos) “volvés”. En español estándar se dice (tú) “vuelves”.
bizcochitos: sustantivo masculino, plural de “bizcochito”, el que a su vez es diminutivo de “bizcocho”.
matecitos: sustantivo masculino, plural de “matecito”, el que a su vez es diminutivo de “mate”, que es una infusión de yerba mate que por lo común se toma sola y ocasionalmente acompañada con yerbas medicinales o aromáticas; en Argentina y en algunos de sus países limítrofes, este término también refiere al recipiente donde se toma la infusión de yerba mate.
catrera: sustantivo femenino, cama (término lunfardo).
se pone cabrera: de la expresión “ponerse cabrero/a”, la que remite a “cabrearse”, enojarse (término popular de Argentina).
En el cuarto verso de la tercera estrofa, “...me hago ilusión que volvés”, Contursi introduce el verbo “volver” en el tiempo presente del modo indicativo utilizando “vos”, la segunda persona del singular que reemplaza a “tú”. En la actualidad, tanto el pronombre “vos” como su forma verbal es parte de la lengua estándar y socialmente aceptada en Argentina. Pero en la época en que el poeta escribió esta canción y en que Gardel la interpretó, estas formas de expresión sólo eran utilizadas por la gente común del pueblo. ¡ Vaya riesgos que tomaron cada uno de ellos en su especialidad !
Por otra parte, hoy como ayer muchas familias y amigos, principalmente de Argentina y de Uruguay, se reúnen a tomar mate acompañado de bizcochos o galletas. También se lo bebe en solitario. En nuestro país suelen utilizarse estas últimas palabras en su forma diminutiva.
En los últimos versos observamos el comienzo de una enumeración (que continúa en las siguientes estrofas) que refiere a los elementos inanimados de la habitación. Ellos cobran vida al momento de resentirse por la ausencia de la mujer. ¿Tienen cuerpo y alma o es el usuario quien les otorga un espíritu al encariñarse con ellos luego de usarlos por cierto tiempo? Seguramente se trata de una discusión filosófica sinfín, en la que Contursi prefiere el primer argumento.
Cuarta estrofa
Ya no hay en el bulín
aquellos lindos frasquitos adornados con moñitos
todos del mismo color.
El espejo está empañado
y parece que ha llorado
por la ausencia de tu amor.
bulín: sustantivo masculino, departamento que generalmente se reservaba para las citas amorosas; departamento modesto, por lo común de gente joven que se inicia en la vida independiente (término popular de Argentina).
frasquitos: sustantivo masculino plural, diminutivo de “frasco”.
En el primer verso de la cuarta estrofa Contursi introduce la palabra “bulín”. De allí que desconocemos si el protagonista y su pareja vivían juntos antes de separarse o si el hombre vivía solo y ése era su lugar de encuentro. Por otra parte, en el segundo verso se hace referencia a los frascos de perfume que, por entonces, solían comprar las mujeres para ataviarse.
Quinta estrofa
La guitarra en el ropero
todavía está colgada:
nadie en ella toca nada
ni hace sus cuerdas vibrar.
Y la lámpara del cuarto
también tu ausencia ha sentido
porque su luz no ha querido
mi noche triste alumbrar.
En la quinta estrofa los elementos inanimados –la guitarra y la lámpara—también cobran vida. Tanto ellos como el protagonista han notado la ausencia de la mujer y por eso se han resentido. Recordemos que “la noche triste” refiere a una melancólica y solitaria etapa en la vida del personaje principal, en lugar de a una noche en particular.
A continuación, se invita a los lectores a compartir el último artículo dedicado a esta canción, “Letra y audio del tango «Mi noche triste» (III Parte)", en el que puede leerse las cinco estrofas en el orden que les diera Carlos Gardel en una grabación de 1930, la que además puede escucharse.